¿Qué no se debe comer ni beber durante la lactancia?

Algunas bebidas y alimentos suelen ser tabú durante el embarazo y la lactancia. Sin embargo, hay una serie de alimentos que no perjudican al bebé, pero que individualmente pueden causar problemas digestivos o reducir el valor nutricional de la leche materna.

  1. Alcohol y cafeína se encuentran, por supuesto, entre el grupo de alimentos inadecuados que todos conocemos. El alcohol puede tener un efecto negativo importante en el desarrollo de nuestro bebé. La cafeína, en cambio, puede provocar inquietud o insomnio en el bebé incluso en una cantidad mínima. Cuidado, pues, que también suele estar contenida en chocolates, Coca-Cola o té – tein.
  2. Los alimentos que se enferman pueden daros a ti y al bebé una noche de insomnio. Así que evita lo que sabes que te hincha. Los alimentos para la hinchazón generalmente incluyen legumbres, productos frescos de panadería, verduras crucíferas o soja. Pero cuidado con las bebidas carbonatadas también.
  3. Los alérgenos son otra categoría prohibida. Las opiniones sobre los alérgenos y las experiencias varían, pero ten cuidado con el marisco, los frutos secos o la leche y las frutas exóticas. O alimentos a los que es alérgico. Para otros de riesgo, prueba con pequeñas cantidades a la vez y ve poco a poco si el bebé está bien con ellos.
  1. Los alimentos irritantes podrían estropear la barriga de tu bebé. Así que asegúrate de descansar de comer alimentos picantes y calientes que irritan el estómago mientras das el pecho. Sustituye las especias con glutamato por hierbas aromáticas y deja el rábano picante para tu pareja.
  1. Consume azúcar, colorantes y conservantes sólo en las cantidades necesarias. No son buenos para ti y ciertamente no son buenos para el bebé. Estos productos químicos son un desencadenante común de alergias o eczemas

Una dieta equilibrada para las madres lactantes

Aunque hay una gran variedad de leches en polvo y alimentos infantiles en el mercado que contienen importantes nutrientes, la leche materna es lo más preciado que podemos dar a nuestros bebés. Y es nuestro estilo de vida el que determina su calidad.

Si también eres una mamá que da el pecho, asegúrate de recibir tu comida regularmente. Debe comer 5 – 6 veces al día. Y, por supuesto, una dieta equilibrada que incluya todo lo esencial. Enriquece tu dieta con:

  • Proteínas– las obtienes de la carne, la leche, las legumbres o los huevos y los productos lácteos agrios. Es un elemento esencial para el buen desarrollo del niño.
  • Ácidos grasos insaturados Omega 3 son importantes para el desarrollo de la visión, el cerebro y el sistema nervioso. Se obtienen más fácilmente a partir de peces marinos (sardinas, salmón de pesca salvaje, caballa, hígado de bacalao), frutos secos (macadamia, nueces) o aceites (aceite de hígado de bacalao, aceite de oliva, aceite de linaza)
  • El hierro no sólo lo necesita el bebé para fabricar glóbulos rojos. Puede encontrarse en la carne, los productos lácteos o los huevos.
  • Los carbohidratos son esenciales en cantidades razonables. Puedes obtenerlos de forma saludable a partir de frutas, verduras y cereales.
  • Ácido fólico es importante no sólo en el embarazo sino también durante la lactancia. Puedes encontrarlo en las verduras de hoja verde, en la levadura o en el hígado de pollo.
  • El yodo es conocido por su papel en el correcto funcionamiento de la tiroides. Es abundante en mariscos. Sin embargo, estos se encuentran entre los alérgenos comunes, por lo que hay que tener mucho cuidado con su consumo.
  • Vitamina D es esencial para los bebés. Gracias a ella, pueden absorber el calcio y también contribuye al buen funcionamiento del sistema inmunitario. Podemos obtenerla de forma natural del sol, y en los meses de invierno es mejor complementarla comiendo pescado y productos lácteos agrios.

Otros consejos para las madres lactantes

Ya nos hemos quitado de encima la lista de alimentos prohibidos, y también sabemos de qué alimentos obtener los nutrientes o vitaminas más importantes. Pero ciertamente este no es el fin de la alimentación saludable para las madres lactantes y hay otros principios importantes a seguir. 

Bebida regular

La ingesta adecuada de líquidos es realmente esencial durante la lactancia y afecta directamente a la producción de leche materna y a su cantidad. Así que no se olvide de beber con regularidad, el volumen exacto de líquidos es poco aconsejable, es un valor verdaderamente individual.

¿Qué beber durante la lactancia? Como ya hemos comentado, olvídate de las bebidas alcohólicas, con cafeína y gaseosas, de los tés que contienen teína o de los refrescos demasiado azucarados con azúcar refinado. Sin embargo, la temperatura de las bebidas también es importante, prefiera agua tibia, té de hierbas o zumo de frutas diluido (idealmente recién exprimido, no zumos pasteurizados) a temperatura ambiente.

Come regularmente y con calma

Un problema común para las nuevas mamás es la falta de tiempo y tranquilidad para comer. Sin embargo, si flojeas en este aspecto, será el bebé quien pague el precio, ya que no podrás darle leche materna en cantidad y calidad suficientes.

Tómese su tiempo para comer, coma con calma y con regularidad. No comas en exceso y piensa en la composición y el equilibrio de cada comida.

No te apresures a perder peso

¿Te preocupan los kilos de más tras el parto? No te desesperes y, sobre todo, no empieces a hacer dietas drásticas ni entrenamientos físicamente exigentes. Podrías perder la leche por completo. La producción de leche en sí misma es dura para el cuerpo y la mayoría de las mujeres pierden peso de forma natural mientras dan el pecho.

En lugar de hacer un ejercicio extenuante, dé paseos más largos con un cochecito. Tú te despejarás y el bebé se beneficiará del aire fresco. Si piensas en una dieta saludable mientras caminas, los kilos de más se te quitarán casi solos.

Fuente: 1t.cz

post

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.